262261_479807822087433_680049770_n

Eres corredora, vives intensamente las carreras y te empiezas a dar cuenta que tus hijos quieren ser como tú. Hay una frase muy famosa que explica mejor esto: “la palabra convence, pero el ejemplo arrastra”. Todo está muy bien, pero hay un límite al momento de fomentar el running en tus hijos, ellos tienen menos edad que tú, sus huesos aún no terminan de desarrollarse y sus músculos no son lo suficientemente fuertes para soportar cargas de entrenamiento como las tuyas. ¿Sabes cuánto deben correr tus hijos? Lee esto.

Menos de 5 años: Deben correr como parte de un juego y tratar de participar en carreras cortas menores a los 50m. La idea siempre será que lo vean como diversión, como un logro personal y no como una obligación de los padres.

De los 5 a los 8 años: Pueden correr hasta 200m en una carrera y que lo sigan viendo como parte de un juego. Incluso pueden hacer aceleraciones jugando a las escondidas. Las carreras también deben ser divertidas y cuando ellos así lo deseen. Los de 7 y 8 años pueden correr un poco más, quizá hasta 1km. ¡No los obligues, ni los canses ni los lesiones! Sus pies aún no terminan de crecer.

Entre los 9 y los 12 años: Es la edad perfecta para tener un plan de entrenamiento de carrera como complemento a otros deportes. No se pueden enfocar solo en carreras porque el porcentaje de lesiones es muy alto. Sus huesos apenas se están desarrollando, el cartílago no está fuerte y se pueden afectar, sobre todo, las rodillas. A esta edad es mejor especializarse en la velocidad y pueden correr máximo 3k. Distancias menores a ésta, es donde pueden explotar mejor su velocidad.

De los 13 a los 18 años: es la etapa para ganar fuerza muscular, como están en pleno crecimiento y sus músculos siguen creciendo, los chicos no deben correr más de 3k al día a un paso fuerte y tener competencias muy seguido. En las niñas, es un deporte que las ayuda a mantenerlas en su peso debido a que su cuerpo empieza a almacenar más grasa, además, los beneficios a largo plazo son más evidentes. La niñas que empiezan a hacer ejercicio a esta edad, tienen un riesgo menor de padecer problemas cardiacos, emocionales y algunos tipos de cáncer de adultos.

No te obsesiones con este tema, lo que debes fomentar es la diversión. No es una etapa para almacenar kilometraje, de hecho, una vez llegando a la adolescencia lo mejor es enfocarse en la velocidad, potencia, flexibilidad y coordinación. Si lleva un entrenamiento supervisado por un buen entrenador, el máximo nivel deportivo de un niño corredor se alcanza entre los 19 y 22 años. Recuerda que la infancia es la etapa donde se forman las metas, se determina la personalidad de adulto y se aprende a ver el mundo como más nos gusta. Participar en carreras fomenta el espíritu de superación y siempre inscríbelos a las que estén hechas para ellos. Si vas a correr 5k, mejor llévalo en la carreola, nunca lo invites a que te acompañe toda la distancia si aún es pequeño.