Establecer metas como corredora siempre será mejor que correr sin un objetivo definido. ¿Por qué? Porque no solo disfrutarás más de la experiencia si solo quieres correr, sino que también podrás sentirte orgullosa de tu capacidad para conseguir lo que quieres. Te dejamos una guía que te va a servir mucho cada vez que tengas en mente ir por algo que no habías conseguido.

  1. Objetivos claros, a corto plazo y alcanzables. Quizá quieras correr más rápido, ese es el objetivo general, pero para llegar a eso vas a tener que plantearte objetivos que puedas cumplir en los próximos 3 a 6 meses. ¿Un ejemplo? Tener un plan de entrenamiento personalizado, entrenar 5 días a la semana, subir el kilometraje semanal, bajar 2 minutos al tiempo que hiciste el año pasado en cierta distancia, subir el porcentaje de músculo y bajar el de grasa. De este modo, esos pequeños logros harán que ganes confianza en ti y de verdad valores haber bajado aunque sea unos segundos a tu tiempo.
  2. Anota las metas y ponlas enfrente de ti. Escribir las metas en tono positivo y agregar los pasos para alcanzarlas, será de gran ayuda. Ponlas en un lugar visible para que sean un recordatorio. Por ejemplo: en lugar de poner “ya no voy a fallar en los entrenamientos”, escribe “voy a cumplir con el 80% de mis entrenamientos”.
  3. Visualiza tus logros. Compórtate como si ya hubieras alcanzado las metas y trata de sentir lo que crees que sentirías. Por ejemplo, visualízate con los ojos cerrados cruzando la meta con un nuevo récord personal y siente la alegría que te produciría. Cuando vayas a enfrentarte al reto, tu subconsciente lo hará de forma automática porque ya no tiene miedo, ya lo superó.
  4. Sé honesta contigo misma y reconoce tus esfuerzos. A veces somos demasiado duras con nosotras mismas al lograr ciertas metas, tendemos a minimizarlas y creemos que no son tan importantes como los esfuerzos de otros. Piensa si esos comentarios tan duros se las dirías a tu mejor amiga si estuviera en tu lugar. Reconócete, prémiate y no te rindas si fallaste en algo, así es correr, se parece tanto a la vida que sabes perfecto que nada dura para siempre.
  5. Monitorea tu desempeño. Saber que has progresado es maravilloso, por lo que siempre cuestiónate si estás dando tu 100%. Escribe tus metas y si las lograste, describe los cambios que has tenido y si quieres, compártenos tu historia.

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