Maratón de Lima
Corrí el Maratón de Lima, Perú. Encontrarlos antes de llegar a la meta aquel 22 de Mayo fue de Dios, me dolía la rodilla horrores, solo faltaban 500 metros para llegar, 500 metros que se me hicieron una eternidad, pero ver a mi hijo darme el alcance fue el aliciente para seguir adelante, me agarró del brazo y me dijo: “ya falta poco, ya vas a llegar mamá, resiste un poco más, tu mente es más fuerte que tu cuerpo, recuerda todo lo que escribes, todo lo que me enseñas, ¡tu mente es más fuerte que tu cuerpo mamá!”.
Esas palabras me dieron la fuerza que necesitaba para seguir hasta la meta, 100m antes estaba su papá diciendo: “lo lograste Gloria, lo lograste!”. Jamás había visto a Andrés emocionarse tanto. “¡No soporto mi rodilla!”, le dije, y decidió agarrarme del otro brazo, ya estábamos a unos metros, nos agarrarnos de las manos, y al cruzar la meta con los brazos arriba, como unos triunfadores, no dejaba de agradecer en todo momento a Dios porque fue él quien puso a toda la gente que en mi camino se cruzó: a Giovanna en el km 38, al amigo de la bici, a la gente que me decía: “la meta está cerquita, ¡aquí a la vuelta!”.
Maratón de Lima
Y aún faltaban varios kilómetros, gente que compartía conmigo lo que en ese momento me pasaba y a su manera me ayudaba, fue una maratón única, y sobre todo, una maratón inolvidable, la primera que hacía en mi vida, la primera de muchas más que vendrán.
Hay momentos en nuestra vida cotidiana en que pensamos en rendirnos, sin imaginarnos lo cerca que puede estar nuestro objetivo, no fue la opción que yo pensaba, ¡para nada! Lo iba a hacer, lo que sí, me iba a costar un montón por el dolor que en ese momento sentía.
Nunca te des por vencido, lucha siempre por lo que quieres, encuentra el porqué haces lo que haces, encuentra siempre tu “¿para qué?”.
Abrazos gigantes e inmensos a cada uno de uds.
#Lima42k #maratondeLima
Gloria Delzo
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