Hace unos años la palabra “detox” se relacionaba con dietas restrictivas a base de jugos, licuados, agua y mal humor. Soy deportista y lo que menos quiero es someterme a una dieta cruel que me provoque un desmayo en pleno entrenamiento.

Angélica Soria, experta en nutrición, amiga corredora y una de las guías del programa Easy Detox de Healthworks, me invitó a hacerlo. No es la primera vez que sigo sus consejos con respecto a programas de desintoxicación pero sí es la primera ocasión en que lo hago durante 10 días seguidos.

Pero vamos por pasos, primero debemos entender qué es un programa de desintoxicación. Se trata de aumentar la intensidad y la eficacia del sistema natural del cuerpo para liberar las toxinas, porque aunque nuestro organismo está diseñado para desintoxicarse diariamente como parte de un proceso natural, hacer este tipo de programas permiten que se fortalezca para liberar todos los químicos, grasas saturadas, grasas transgénicas, cafeína y alcohol y así ayudar a que el sistema inmunológico se eleve.

¿Qué ganamos con esto? Salud principalmente. Muchas de las enfermedades surgen por la alta toxicidad que tiene el cuerpo, la cual está relacionada con los tipos de alimentos que consumimos. Y aunque creemos que un Easy Detox es para bajar de peso, la verdad es que ese tema es secundario, porque al nutrir el cuerpo, se desinflaman las células, tenemos mejor digestión y al consumir alimentos tan nutritivos y altos en fibra, empezamos a quemar grasa más rápido.

¿Cómo nos damos cuentan que lo necesitamos? Es muy simple, empiezan a aparecer enfermedades, desde las más comunes hasta cuestiones más serias. Dolores de cabeza, problemas digestivos como estreñimiento, colitis o gastritis, enfermedades por hongos (cándida), resfriado común, problemas hormonales y hasta síntomas de ansiedad y depresión. Enfermedades más serias como fibromalgia, lupus, artristis reumatoide, tiroidismo, etc.

Mi Easy Detox

Lo primero que hice fue tener pensamientos positivos al despertar, aunque no lo crean, éstos y una buena actitud juegan un rol super importante en el éxito de estos programas. Después hacía oil pulling, es decir, limpiaba mi lengua con un raspador varias veces y me enjuagaba con aceite de coco. Al final, bebía una taza de agua tibia con el jugo de medio limón antes de desayunar para justamente, neutralizar el PH (un hábito que he adquirido para siempre). Si hay días en los que comí demasiado, a la siguiente mañana, le agrego una cucharadita de vinagre en lugar del limón a la taza de agua tibia.

Durante el tiempo que duró el Easy Detox no pude hacerme ningún masaje así que confíé en mi disciplina para que todo marchara lo mejor posible. Los consejos fueron super útiles y recibía un mail diario con temas para reflexionar y mantener la motivación. Además, ¡hicimos un grupo en el WhatsApp donde siempre nos contestaban cualquier duda! Me dieron mi lista de alimentos para que los comprara en el supermercado, ¡no saben la ilusión que me dio escoger lo que iba a comer! Y lo mejor, por fin intenté hacer las recetas que nos dieron y me salieron a la primera. ¡Qué delicia! Porque yo ya no salía de mis 3 platillos de siempre.

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También nos compartieron una guía de cómo sería nuestra alimentación día a día para darnos una idea más aterrizada. La cantidad de comida era tanta que a veces no terminaba con todo lo que me recomendaban.

Estos fueron algunos de los tips que aprendí:

  • Los mejores aceites para cocinar son el de coco y el de aguacate.
  • Hacer oil pulling a diario por las mañanas te ayuda a blanquear tus dientes, eliminar mal aliento, remover toxinas del organismo y prevenir enfermedades entre otros.
  • Hacer técnicas de respiración es parte de la desintoxicación. Inhalas el aire hacia tu vientre hasta que la parte baja se llene, después a la parte media, luego a los pulmones y luego exhalas. Lo hice de 3 a 8 veces al día.
  • Me quedé con el hábito de meditar todos los días por lo menos 5 minutos.
  • Aprendí a diferenciar el hambre por estrés y el hambre real.

Seguí entrenando y hasta con mayor intensidad. Aprendí a hacer unos ricos jugos para antes de correr y unos smoothies deliciosos para después. A mi me gusta la carne pero en estos días no consumí nada y evidentemente, lo noté, digamos que me sentí más ligera. Tomar suplementos es opcional pero la verdad es que no tomé ninguno porque estoy convencida de que la mejor medicina es la buena alimentación.

Pasaban los días y la ropa empezaba a quedarme muy holgada y al final del reto, ¡perdí 3 kilos! Por fin había llegado al peso que tenía antes de mi último embarazo. Y ahora solo me quedan otros 2 kilos para estar ¡como cuando era soltera!. Lo mejor es que mi rendimiento ha mejorado notablemente, ninguna enfermedad se apoderó de mi y estoy disfrutando de correr como hacía mucho no lo experimentaba.

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Aquí les dejo los cambios donde no solo limpias el organismo sino que también aprendes a comer.

1. Me sentí más ligera. Era increíble cómo parecía que se iba desinflando mi cuerpo, la ropa me empezó a quedar grande y a nivel emocional, me sentí más fuerte por estarlo consiguiendo.

2. Aprendí a probar más alimentos crudos y a saborearlos. La mayoría de las verduras me las comí así y me encantó mezclar los vegetales verdes con las frutas en un smoothie, por ejemplo.

3. Valoré más lo orgánico. Aunque ya consumía alimentos así, ahora me di a la tarea de buscar el sitio perfecto parar comprar cerca de casa. Porque no se trata de moda sino de tomar conciencia de que te debes querer y darle a tu cuerpo solo alimento de calidad. Tú también mereces tener salud y por qué no, estar en el peso que quieres.

4. El humor cambia. ‘¡Es de las cosas más fuertes que me dio este detox! Al principio me sentí ansiosa porque no tenía lo que tanto me gusta pero soy corredora y conozco bien la disciplina, así que me fue fácil seguir y al final, la recompensa es increíble. Al menos yo, me sentí agradecida y en paz conmigo misma.

5. El rendimiento mejora notablemente. Este ha sido el mayores beneficios para mi, ser testigo de cómo el cuerpo empieza a adaptarse a la dieta y cómo la fatiga tarda en aparecer en los entrenamientos. Al principio tuve ciertas molestias como náuseas o dolor de cabeza, pero una vez que superé ese tema (2 días me tomó a mi), el rendimiento es de lo mejor, hasta me arrepentí de no haber empezado antes. Digamos que esta alimentación te da un levantón de energía.

Lo ideal es que lo hagas cada 6 meses. Han sido 10 días de descanso para mis órganos y para cambiar todavía más la actitud, la forma de decretar mis días y la manera de comer.

Me despido con esta frase que describe perfecto este plan: “mi intención me permite llegar al punto de bienestar que yo decido”. Les recomiendo que lo hagan.

Gracias a Angélica, Estrella, Guiomar y Liliana del equipo Healthworks por ayudarme en esta aventura.

Si quieren unirse a sus programas, escriban a healthworks00@gmail.com

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¡Nos seguimos leyendo!

Sonia