Así culminó este maratón para Jimena. El reto tuvo días fáciles y difíciles, y a pesar de todo ello, Jimena lo logró. 

Cuando platicamos, hace poco con Jimena acerca de Road2NY, la atleta ya casi culminaba su proceso de entrenamiento. Hoy, platicamos con una finalista del maratón de Nueva York. El camino fue complicado, pero encontró culminación y recompensa.

El entrenamiento previo.

El proceso fue duro, y aunque existieron diversos retos a vencer en el camino, Jimena los llevó de gran manera: “Desde que comencé con los entrenamientos, me di cuenta de que no sería nada fácil. La exigencia de estos entrenamientos era mayor a lo que yo estaba acostumbrada. Sin embargo, di mi 200% y me enfoqué en ellos”. Entre los obstáculos superados, estuvo una lesión que la mantuvo en reposo algunas semanas, pero no fue suficiente para detenerla en la búsqueda de su sueño.

El día del reto

El maratón llegó para Jimena. Dio la mejor competencia de su vida, y con un tiempo de 3:44:27, también mejoró su marca personal. “Regreso de Nueva York con un récord personal, y feliz de haber descubierto de lo que soy capaz. Puedo dar mucho más de lo que yo creía que podía”, dice la atleta.

¿Qué sigue?

Los siguientes retos tienen nombre: “Me quede a unos minutos de calificar a Boston. Sin duda, es la meta de cualquier maratonista. Mi tirada es seguirme preparando como atleta, y lograr esa calificación en Berlín 2019, que es mi siguiente maratón”, nos cuenta.

“Vivir esta experiencia me ha cambiado la vida. Tenía muchas expectativas de este maratón y este viaje, y sin duda, las han superado.”

Las chicas de Road2NY agradecen a los patrocinadores, Mazda de México y Nike, por hacer esto posible. Gracias por apoyarlas a cumplir un sueño, y gracias por inspirar a muchos miles de mujeres más.

“Quiero agradecer a Sonia Chávez y Soy Corredora por este proyecto. A Mazda México cumplir sueños, a Helder Arellano por ser el mejor coach, y a Edith y Mara por ser parte de este gran equipo” nos dice Jimena, muy emocionada.  “Gracias #Road2NY edición 2018, ¡me cambiaste la vida!”