¿Te ha pasado que intentas correr más rápido y no puedes? ¿Te desesperas porque das todo en los entrenamientos y sientes que cada día corres más lento?

Hay varias razones por las que puede suceder esto, pero no te preocupes, son muy fáciles de remediar. A continuación te decimos los 3 errores más comunes que no te dejan correr más rápido.

  • Falta de descanso. El descanso es la parte más importante del entrenamiento si quieres correr rápido ya que evita lesiones, es recomendable que si estás entrenando para un maratón tengas un “descanso activo” dos días a la semana, el cual puede comprender de actividades como el yoga, pilates o spinning y un día de descanso total. Además, aumenta 30 minutos más de sueño al día.
  • Estira siempre. A todas nos ha pasado que nos da flojera estirar o que tenemos prisa y lo dejamos para después, pero realizar estos ejercicios es muy importante dado que disminuyen la sobrecarga y permiten una mayor circulación sanguínea. No estirar puede provocar una lesión a mediano plazo o una contractura, ya que tus músculos se van acortando con el movimiento repetitivo que implica correr logrando así una mejor movilidad articular. Además, estirar te ayuda a ganar resistencia, tener una mejor postura al correr y una mejor fluidez en la zancada que te ayudará a correr más rápido. Reserva de 5 a 10 minutos para estirar después de entrenar.
  • Miedo al dolor.  En cada carrera vivimos una “agonía mental” antes de comenzar, algunas la viven de forma más intensa que otras, pero está en nosotras sobrellevar este momento de pensar que ahí viene el dolor. Como corredora debes aceptarlo, alguien que quiere romper sus marcas aprende a lidiar con el mismo, acepta salirse de su zona de confort y cuando logra superarlo, los objetivos se cumplen. La confianza que ganas al aceptar de forma positiva tu relación con el dolor te hará una corredora más fuerte no solo físicamente sino mentalmente.

Pon en práctica estos consejos y dinos si te funcionaron.

Por Daniela Macías