Correr

Cuando yo comencé a correr no tenía mucha idea de lo que este deporte implicaba. Sabía que quería ser mejor corredora, correr más rápido y por más tiempo, pero no sabía como hacerlo. Y fue cuando encontré los mejores y los peores consejos para correr.

Los mejores consejos para correr:

Un entrenamiento de recuperación no debe ser un entrenamiento de velocidad.
Cuando es un entrenamiento de recuperación enfócate en eso, en recuperarte. Si estás tratando de correr rápido todo el tiempo no le darás a tu cuerpo la oportunidad de recuperarse, de saber cual es tu 100% al momento en que debas acelerar (como en una carrera o entrenamiento de velocidad especifico) y, peor aún, si corres rápido todo el tiempo, te lesionarás o te quemarás . Este es uno de mis consejos favoritos de todos los tiempos sobre correr.

La paciencia es una virtud.
La condición física no se desarrolla de la noche a la mañana. El estado físico no es lineal, y algunas veces entrenas duro y la carrera no sale como la planeaste. Es importante tener en cuenta que al correr somos la recopilación de todos nuestros entrenamientos, no solo de uno bueno o uno malo.

No aumentes el kilometraje demasiado rápido.
Si lo haces lo más probable es que acabes lesionada. La mayoría de los corredores usan la regla del 10%, lo que simplemente significa limitar el aumento del kilometraje en un máximo del 10% cada semana. Eso permite desarrollar lentamente la forma física, evitando las lesiones.

No hay buenos resultados si entrenas en exceso.

Si estás sobre entrenada corres el riesgo de sufrir lesiones o agotamiento en el corto plazo o incluso durante una carrera. Recuerdo que en una ocasión lo hice y acabé por no llegar a la línea de salida (me lesioné) y desde entonces, aprendí no solo a escuchar a mi cuerpo, sino la importancia de llegar con menos kilómetros de entrenamiento a la linea de salida que nunca hacerlo.

No hagas uso nada nuevo el día de la carrera.

Si intentas usar algo nuevo el día de la carrera puedes sufrir lesiones, ampollas o rozaduras. Comprar cosas con descuento y divertidas en las exposiciones de carreras siempre es atractivo, pero espera hasta después de la carrera para probarlas. Correr es de por vida. Si tratas bien tu cuerpo, puedes correr a cualquier edad.

Los peores consejos para correr:

Correr lastima tus rodillas.

Si cuidas adecuadamente tu cuerpo, inviertes en zapatos adecuados y descansas, correr no te dañará las rodillas. Escuchar a tu cuerpo es la base para evitar lesiones.

Cambiar tu forma de correr siempre termina en lesiones.

Esto no es necesariamente cierto. Obviamente cuando uno cambia su técnica al correr el cuerpo se sentirá diferente, pero si estas cambiando tu técnica por una más adecuada, entonces eso no te pasará.

Puedes correr en cualquier tipo de zapato.

Créeme, si recorres más de un kilómetro, tus pies te agradecerán por tener un calzado adecuado. La mayoría de las corredoras tenemos algún problema que tenga que ver con la biomecánica de carrera, fuerza muscular, equilibrio y demás, así que sí es necesario contar con un calzado que sea perfecto para tu tipo de pisada.

Las tiendas especializadas en correr solo son publicidad, puedes comprar zapatos donde sea.

Una vez que conoces el tipo de pie que tienes y el tipo de zapato que te acomoda, quizá no sea necesario que acudas a una tienda especializada, pero si apenas estás comenzando, las tiendas especializadas sirven como un recurso para la comunidad. Además, ahí encontrarás otras personas con los mismos gustos que tú que a la larga pueden ser tus compañeros en los entrenamientos y hasta amigos.

Sal rápido en una carrera para ahorrar tiempo para más tarde.

No, simplemente no. Probablemente te encontrarás agotada a menos de la mitad de la distancia y tendrás menos energía que si empiezas la carrera de forma conservadora.

Corre aun cuando sientas dolor, es señal de que estás dando tu 100%.

Hay muchos “dolores” diferentes al correr. Si algo duele, es importante NO correr con el dolor. Aprender la diferencia entre estar fuera de tu zona de comodidad (estar incómodo) y tener dolor de verdad es super importante.
Como corredora, se necesita tiempo para crecer y aprender la diferencia entre el “dolor de la lesión” y el dolor de la “carrera dura”. ¡No te equivoques al diferenciar los dos!

Ser más ligera es igual a más rápido.

Esto no necesariamente es cierto. Es importante seguir esta guía: comer para correr, no correr para comer. En cualquier carrera, hay corredores de todos los tamaños y la velocidad no se mide solo por eso, aunque tu rodillas sufren un menor impacto.

Puedes comer cualquier cosa porque corres.

Si alguna vez has comido mucho y se te ocurre correr una hora más tarde, sabrás que esto es falso. Recuerdo que antes de mi primer maratón, mi amigo me dijo: “¡Mira, galletas y comida gratis! vamos a quemar un buen al correr, podemos comer”. Me comí unas galletas y algo de lo que tenían ahí y terminé pagando por ello. A media ruta me dieron ganas de ir al baño y también calambres en el estómago.
Además, si bien es cierto que al entrenar quemamos calorías y podemos (y debemos) comer más, también es cierto que si quemas 600 calorías y consumes 800 en vez de perder peso, vas a subir. Cuidado con lo que comes. Nuevamente recuerda “come para correr, no corras para comer”

Y tú, ¿cuáles son los mejores y los peores consejos que has recibido?
Gracias por leerme. los invito a que me sigan en Facebook (https://www.facebook.com/insightfulrunner/), Instagram (@InsightfulRunner), Twitter (@Tere Zacher) y en mi blog www.insightfulrunner.blog para motivaciones y tips de entrenamiento durante el dia.

¡Hasta la próxima!