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Un día decides empezar y solo tú conoces bien la razón por la que estás ahí. Todas hemos experimentado ese momento, donde no sabes si lo harás bien o mal, lo único que importa es que estás decidida. Con el paso del tiempo, a esa razón se le van sumando más, porque así es correr ¿no?, una vez que te enganchas, te enamoras y es imposible dejarlo. Pero ¿qué pasa cuando tu corazón y tu mente ya se hartaron de dar un paso al frente del otro todos los días? Buscamos estrategias para contrarrestarlo y salimos del paso como sea, así somos, guerreras hasta el final.

Un estudio del American College of Sports Medicine presentado en 2006, demostró que la motivación es un factor esencial para que un corredor pueda terminar un maratón. Deseos de mejorar, de desarrollar nuevas habilidades, de perder peso, de subir autoestima y otros objetivos más personales fueron los factores principales de esos corredores.

Y no solo aplica para el maratón por ser una prueba muy dura, todas tenemos eventos difíciles que superar (un entrenamiento de 30 min, la carrera de 5k o 10k, los comentarios negativos de ti misma o de los demás sobre tu persona, etc), pues bien, aquí te dejamos algunas recomendaciones que puedes llevar a cabo para no perderte o abandonar el apasionante camino del running.

1. Aparta un pequeño espacio en tu hogar para todo lo que tiene que ver con tus carreras. Guarda tus números, pégalos, enmárcalos, cuélgalos en el sitio más visible. A un lado pon las medallas que ganaste. Verlo de izquierda a derecha te ayuda a grabar en tu memoria el esfuerzo y la recompensa que eso significa.

2. Identifica y escribe la razón por la que corres. En ese mismo sitio y hasta arriba, aparta un espacio para poner el objetivo para el cual entrenas en este momento y cámbialo de forma constante. Al despertar, visualízalo, eso te motivará a levantarte con más ganas.

3. Pega frases de inspiración en puntos estratégicos de tu casa. Puede ser la cocina, el baño, tu clóset, la puerta de tu cuarto…lo importante es que sean puntos donde claves tu mirada y recuerdes lo valiosa que eres.

4. Medita todos los días y visualízate. De 5 a 10 minutos diarios es suficiente. Puede ser corriendo, en silencio, con inciensos…tu decide cómo quieres hacerlo. Te ayudará a reencontrarte con la persona que eres.

5. Escoge tu mantra personal. Un básico de una corredora, busca esa frase que te va a marcar. Puedes cambiarla cada que termines un reto pero llévala en tu mente y recuérdala cada vez que quieras rendirte.

6. Rodéate de gente positiva. Evitar a las personas tóxicas, esas que todo lo ven mal, te hará cambiar tus pensamientos negativos. A veces creemos que solo quieren ayudarnos y no queremos darnos cuenta que nos hacen daño. Entrena con las que piensan tan positivo como tú.

7. Anota en un diario tus objetivos por semana y checa si los cumples. Otra opción más radical es llevar este diario aunque también te recomendamos que dejes un espacio en tu vida para las sorpresas agradables y la improvisación. Ser flexible te ayudará a saborear esos detalles que muchas veces no valoras por estar centrada en otras cosas.

8. Agrega fotos de ti (antes y después de tus logros). Para una mujer es importante. Pega la foto que menos te guste de ti y no necesariamente tiene que ver con un tema físico, de preferencia, busca en la que emocionalmente no te sentías bien. Al lado ve pegando las nuevas “selfies” donde veas la diferencia en tu sonrisa, tu mirada, tu pie, tu actitud en general…¡y con tus medallas!

9. Conecta con la naturaleza. Reserva al menos un día a la semana para correr al aire libre. Está comprobado científicamente que hacerlo mejora el estado de ánimo y eso aumentará la sensación de bienestar, tanto que vas a querer repetirla.

10. No te compares con las demás. Recuerda que tú corres para ti, no para que el resto lo apruebe.