Quien no sabe a dónde va jamás llegará ahí. Imagina que te doy mi coche, una tarjeta para gasolina y te pido que lo lleves a mi casa. Aunque tengas las mejores intenciones de hacerlo, si no sabes la dirección será muy difícil que llegues. ¿Cierto?. Lo mismo pasa con nuestras vidas, si no sabemos a dónde vamos, pasaremos mucho tiempo dando vueltas en círculos y nos encontraremos estancados, desmotivados y probablemente culpando a las circunstancias por no estar donde queremos o donde nos gustaría, cuando el problema es que ni siquiera sabemos dónde queremos estar.

Ahora aplica esto a la corrida (o a cualquier deporte o actividad que practiques). Las personas que quieren lograr metas (aunque no lo creas hay gente que no quiere entrar en este trabajo y viven su vida de acuerdo a como esté soplando el viento en ese momento), se esfuerzan por declarar y algunas por formular sus metas, pero ¿por qué la mayoría de las personas no las logran a pesar que se esfuerzan en ello?

Como dicen por ahí: “La gente no planea fallar, la gente falla al planear”.

Basado en lo anterior, lo cual tiene gran porcentaje de ser cierto, nos vamos a centrar aquí en ver cómo se pueden establecer objetivos que se puedan cumplir.

Pero primero revisemos:

¿Por qué NO se establecen adecuadamente las metas? 

Para que las metas no caigan al vacío, aun después de establecerlas, miremos algunas razones, las más comunes, del por qué es probable que estas no se cumplan:

1. Se establecen metas difusas: quiero terminar una carrera, deseo correr más rápido, quiero perder peso, quiero ser millonario, quiero tener un buen trabajo. Como se ve, estas metas no tienen la forma de saber qué hacer para cumplirlas, medirlas y saber que se está avanzando hacia su logro, es decir, especificidad, tiempo y cantidad.

            2. No hay un propósito grande y claro al establecer la meta. ¿Quieres terminar una carrera de que distancia? ¿En qué tiempo? ¿Cuándo? ¿Qué significará para ti hacerlo? ¿Quieres bajar de peso por salud, para verte mejor, para poder correr más rápido?

            3. No establecer la prioridad en las metas. Al no tener prioridades en las metas se empiezan muchos proyectos al mismo tiempo, lo que crea confusión y desorden en el quehacer diario y en la asignación de nuestros recursos y tiempo.

4. Comentar las metas a gente negativa (y peor aún si esas personas tienen influencia sobre nosotros). Ellas van a intentar demostrarte porqué no se puede. O van a decirte por que ni siquiera debes intentarlo. Lo peor es que algunas de estas personas logran su cometido y arrastran a las filas del fracaso a quien quiere lograr algo en su vida.

     5. No creer en sus capacidades y potencial. Tal vez se fijan las metas pensando que el futuro puede ser igual que el pasado, o no se quieren arriesgar a fracasar al fijarse metas de acuerdo a lo que pueden lograr.

            6. Tener conflicto de intereses entre las metas fijadas y las creencias y valores. Por ejemplo: La meta: “quiero lograr un millón de dólares en un año”. Creencia: “Tener mucho dinero es signo de codicia”. Como se ve, aquí hay una fuerte oposición entre lo que se quiere y lo que se cree. La persona puede esforzarse bastante para lograr la meta, pero sus creencias no le permitirán llegar a ella.

Es importante establecer metas de valor y calidad que contengan la esencia de lo que somos y de lo queremos llegar a ser.

Reglas de oro para establecer metas y que éstas se cumplan

Establecer metas realizables tiene muchas variantes, factores y metodologías. Hay un dicho popular que dice inteligente es aquel que aprende de sus experiencias y sabio el que aprende de las experiencias propias y de quienes han tenido éxito, porque para llegar allí se han equivocado y han corregido.
Teniendo en cuenta esta sabiduría, para establecer metas de valor y calidad que te lleven a tener una vida plena y feliz, tomemos como guía lo que hombres, mujeres, empresas y organizaciones hacen y tienen para que sus metas se cumplan.

Quienes han tenido éxito:

            1. Tienen una visión de su futuro y un por qué. Pueden verse logrando sus metas.

            2. Reconocen su propio potencial y los logros que han tenido. Saben que aunque se tarde uno en llegar todos tenemos el potencial de hacerlo.

            3. Establecen metas por escrito, específicas, medibles, cuantificables y realizables.
Al poner tus metas por escrito estás haciendo una especie de contrato contigo mismo. Al ser específicas sabes exactamente qué es lo que quieres lograr. Por ejemplo, “ser un buen corredor” no es especifico, “ser un corredor capaz de terminar un medio maratón, de correr en parciales negativos, de mantener el enfoque durante toda la carrera y de tener únicamente pensamientos positivos durante esta” es una meta especifica.

El dar un margen de tiempo medible te ayuda a tener motivación para levantarte todos los días e ir por tus metas: si dices “quiero correr un maratón un día” no es tan probable que salgas a correr cuando hace frío o calor o cuando estás cansado, que si dices “correré tal o cual maratón en 3 meses” (ahí aunque haga frío o calor saldrás a entrenar para poder terminar el maratón). Para metas cuantificables un ejemplo puede ser el correr una cierta distancia o una distancia en cierto tiempo.

En cuanto a metas realizables no se trata de ponerse límites a si mismo, sino de establecer límites de tiempo acordes. Por ejemplo, si acabo de correr mi mejor marca en un maratón en 4 horas y establezco como meta bajar de 3 horas en mi siguiente maratón en 12 semanas, es muy probable que esto no vaya a pasar. No porque no seamos capaces de bajar de las 3 horas, simplemente porque el tiempo que nos planteamos para hacerlo es muy corto.

            4. Elaboran un plan con acciones, secuencias y prioridades; recursos, fechas y elementos de medición. Es importante saber qué queremos lograr, pero tan o más importante es escribir los pasos que necesitamos tomar para llegar ahí. Escribe todo aquello que necesitas desarrollar o en lo que necesitas trabajar para lograr tu meta (por ejemplo, mejorar tu dieta comiendo más proteína y menos grasa, mantener tu enfoque en el momento presente, incrementar tu zancada, mejorar tu fuerza en el abdomen, tomar más agua durante el día, hacer ejercicios de fuerza, dormir cierto número de horas al día….)

    5. Monitorean permanentemente si lo que hacen los acerca o los aleja de su meta. (para esto también sirve el plan)

            6. Tienen compromiso para lograrlas. Por eso hacen lo que hay que hacer.

         7. Hacen equipos de trabajo que les apoye la realización de sus metas. Recuerda que en este mundo todos necesitamos de todos y siempre se puede aprender de los demás.

      8. Saben que es esencial hacer cambios (no tienen miedo de ajustar sus metas de ser necesario o de cambiar ciertos comportamientos o patrones para lograrlas). También saben que es básico tener más conocimiento (seguir aprendiendo), rodearse de personas que les apoyen y lo más importante, saben que cada paso que dan los está llevando hacia la conquista de sus sueños. Son capaces de ver la importancia de un paso para andar todo el camino.

Una última reflexión
Los seres humanos nos diferenciamos de los otros seres de la creación porque tenemos la capacidad de soñar y de elegir la vida que queremos vivir. Por ello, es importante establecer metas de valor y calidad que contengan la esencia de lo que somos y de lo queremos llegar a ser, hacer y tener.
Tener metas y actuar no es lo único para tener éxito. Establecer metas de calidad y valor, dan dirección, energía, sabiduría, satisfacción y mayores probabilidades de lograr los resultados anhelados.
Son pocas las personas que logran vivir una vida plena, feliz y de valor. La razón es porque ellas tienen claro su propósito, sus valores, sus recursos, sus potenciales y un motivo claro y poderoso que los lleva a superar los obstáculos que se les presenta en el camino. Ellos asumen la responsabilidad de su vida.

Espero que esto les sirva 🙂 Muchas gracias a todos por sus comentarios y preguntas. Los invito a que me sigan en Facebook (Pagina Tere Zacher/Atleta), Instagram (@InsightfulRunner), Twitter (@Tere Zacher) y en mi blog (insightfulrunner.blog) para motivaciones y tips de entrenamiento durante el día.

Ahora ve: 

¿Cómo lidiar con los nervios antes de una carrera?