4 soluciones a 4 excusas que pones para no entrenar
4 soluciones a 4 excusas que pones para no entrenar

No lo niegues, a todas nos ha pasado que a veces ponemos excusas porque nos da flojera entrenar. Hacerlo de vez en cuando no es malo, pero cuando se vuelve frecuente y estás dejando de disfrutar lo que haces, pon atención y soluciónalo.

  1. La carrera no es para mi. Si te comparas con atletas como Paula Radcliffe o Eliud Kipchogue, siempre lo creerás. Sin embargo, este es un estigma muy frecuente en nuestra sociedad donde solemos rendirnos muy pronto. Evita caer en momentos de ansiedad por lo que va a suceder y enfócate en el trabajo que estás haciendo en este momento. Ponte metas a corto plazo para que puedas cumplirlas más fácilmente y dale variedad a tu entrenamiento para que no te aburras, incluso métete a un equipo para que tengas una mayor motivación.
  2. No me gusta entrenar tan temprano. No necesariamente tiene que ser a esa hora de la mañana, el entrenamiento es válido y te da los mismos resultados si lo haces al despertar, al mediodía o en la noche. El tema aquí es que desarrolles la disciplina, que te enamores de correr. Para que no tengas excusas, ponte un objetivo de carrera, asume el compromiso y entrena para él. La emoción por lograrlo hará que corras a la hora que sea.
  3. Por más que entreno, no logro ver los resultados que quiero. No te desesperes, primero que nada, revisa si el plan que estás haciendo es el correcto, después analiza detalles como si has cumplido al menos el 80% de ese plan y si estás haciendo lo correcto en aspectos tan importantes como la nutrición, el descanso y la parte emocional. A veces el problema no está en correr sino en aspectos como si estás viviendo un momento de estrés en tu vida, si tienes demasiado trabajo o hasta situaciones profesionales o personales que no te permiten concentrarte como deberías. Atiende esta parte y seguro mejoras.
  4. Me dan pena mis marcas. ¿De verdad es tan importante la aprobación de los demás? Tenemos que decirte la verdad, esta es una de las excusas que nunca deberías aplicar porque a la única que le debe importar tu rendimiento es a ti, para los demás es mera información. Darle más importancia a las opiniones externas es lo peor que puedes hacer para mejorar. Nadie te está pidiendo un análisis de tu carrera, no tienes por qué explicar tu rendimiento si no quieres. Enfócate en el trabajo que estás haciendo, prémiate cuando logres un objetivo y olvídate de la opinión de los demás.