Cuando empiezas a correr hay muchas cosas que desconoces pero aún así, lo intentas y cuando menos lo esperas, ahí estás enganchada pero hay cosas que igual puedes evitarte. Esto es lo que no me dijeron cuando empecé a correr y hoy te lo comparto.

–     Puedes correr rápido pero debes creértela. Cuando yo empecé a correr era para los más rápidos, para los flacos, para los que solo se dedicaban a eso. Con el paso de los años, me puse en manos de un coach que me metió en la cabeza que sí podía correr rápido. Llevé un entrenamiento de casi dos horas diarias y con ello, pude competir en la pista y eso tuvo tantos beneficios, que hasta me subí a un podium en los 5k. Obviamente, esto no hubiera sido posible si yo no me hubiera creído capaz de hacerlo, lo mismo pasó cuando terminé mi primer maratón. El entrenamiento mental es tan importante como el físico y se considera ese 10% en una carrera donde se decide si se termina como se debe o bien, se abandona. Todos nacimos para ser corredores y para correr rápido, solo hay que entrenar de forma inteligente, me quedó claro.

–       Ármate de paciencia. Una cualidad que desarrollas al correr. Este deporte te enseña que para ser mejor, hay que trabajar todos los días en varios aspectos. Los resultados llegan pero toman tiempo, se debe preparar al cuerpo para el esfuerzo al que se va a someter. Yo por “atascada” fui al quirófano a los 2 años de haber empezado a correr, me puse a dar vueltas sin sentido y a toda velocidad, hasta que mis rodillas pagaron el precio. Lo aprendí a los 19 años.

–       No todo es correr. ¡Me hubiera encantado que me lo dijeran a los 16 años! Solo corría sin parar y bajo el intenso sol de mi ciudad. A los tres años de iniciarme como corredora y como parte de mi programa de rehabilitación después de mi operación de rodillas, supe que había que alternar con fuerza muscular y flexibilidad. Más tarde, me enteré que si quería mejores resultados, un entrenador certificado a mi lado era la mejor opción, además de seguir las recomendaciones de un equipo de especialistas como un nutriólogo, un fisioterapeuta y un psicólogo del deporte. Cuando los tuve, todo cambió.

–       Las predicciones de tiempo son eso: predicciones. Cuando entrenas de forma eficiente tienes claro que todo va a salir como lo planeaste, pero una corredora con experiencia sabe que hay otros factores que no puede controlar como el clima, algún problema de salud o un imprevisto de seguridad en la carrera. Ser flexible en ese aspecto es una cualidad que vas a adquirir y que cada vez te será más fácil de aceptar y comprender.

–       Correr lento no te hace mala corredora. ¡Al contrario! Correr lento te ayuda ganar resistencia y fuerza muscular, y de paso, te hace más fuerte mentalmente. Aprendes a manejar de forma más eficiente tu paciencia y además, tu tolerancia a la frustración es más alta. Todos los corredores tienen momentos de gran rendimiento y otros donde disminuye de forma muy drástica. Adaptarte y comprender esos altibajos en tu vida como corredora te evitará disgustos sin sentido.

–       El calzado perfecto para ti no es el que está de moda o el más caro. Esto es real. Lo que debes tomar en cuenta es tu tipo de pisada, kilometraje a acumular, tipo de superficie donde entrenarás y si lo usarás para hacer distancia o trabajo de velocidad, estos cuatros aspectos son de vital importancia para escoger el mejor calzado para ti. Hay versiones anteriores de modelos muy populares que tienen un costo más bajo y que su tecnología no se ve afectada porque “ya no esté de moda”. Recuerda que cada 800 km debes cambiarlos. Si el que está de moda te viene perfecto y tu presupuesto te alcanza, ¡es hora de comprarlos!

–       Puedes correr sin gadgets. Sin duda, solo necesitas el calzado adecuado y una playera y unos shorts o pants para correr. Conforme decidas mejorar tu rendimiento, te será de gran utilidad gastar en gadgets que te ayuden a incrementar tu desempeño. Cuando yo empecé a correr, no existía toda esta oferta de productos, incluso, tener un cronómetro era solo para los entrenadores y el calzado especializado en correr había que conseguirlo en Estados Unidos. Hoy, hay muchos dispositivos que te ayudarán a mejorar tu rendimiento.

–       No hay corredores perfectos. Grábatelo en la cabeza. Vas a encontrar historias de personas que creen que son perfectos y que nunca se lesionan, eso no pasa. Cada corredor tiene circunstancias distintas y solo nos une la pasión por este deporte. Lo que debes procurar es correr por pasión no por obligación. No utilices el correr como una forma de creerte superior a los demás, no es verdad.

–       Correr no sustituye una terapia. Ya que se trata de un deporte que trabaja en conjunto con el ego, a veces nos puede hacer malas jugadas y sacar los demonios que llevamos dentro y que ni siquiera sabíamos que teníamos. Correr ayuda a aclarar la mente, a meditar si quieres pero nunca sustituye la ayuda profesional, si quieres alcanzar objetivos más altos, el acompañamiento de un psicólogo del deporte te será de gran utilidad para enfocarte en lo realmente importante.

–       Escucha tu cuerpo. ¡Que no te gane tu inseguridad ni los comentarios externos! Tu haz caso solo a tu voz interna que dice que tienes que detenerte en algún momento. Recuerda que eres una corredora recreativa no elite y aún así, las elite a veces tienen que tomar descansos para volver más fuertes. Si ellas lo hacen, con más razón tú deberías practicarlo.

–       El equilibrio en todo te será más útil. Correr es parte de tu vida pero no es tu vida. Si no vives de esto, no te tortures pensando en que si faltas a un entrenamiento por estar en un compromiso familiar todo se va a ir por la borda. El desapego a correr de vez en cuando es necesario, evita bombardearte mentalmente al pensar solo en carreras, entrenamientos y una dieta para mejorar tiempos. ¡No te satures de números!

–       Corre para ti, no para los demás. Esto siempre tómalo en cuenta, si lo haces por ti y para ti, la recompensa tendrá un gran sabor. De cualquier forma y sin que te lo propongas, eres inspiración para muchos.

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Nos seguimos leyendo,

Sonia Chávez

@sonitachavez