• El agua es nuestra principal aliada. Todos los días debemos beber hasta 3 litros dependiendo del tiempo que dure nuestra actividad física. Aquí algunas recomendaciones a tomar en cuenta.

    Lo más importante es llegar bien hidratada a una carrera o entrenamiento, si no lo haces ya llevas una desventaja en tu rendimiento. La hidratación no empieza durante la prueba, es un trabajo de todos los días. De cualquier forma, bebe de uno a dos vasos de agua dos horas antes del ejercicio.

    Para saber cuánto líquido pierdes pésate antes de empezar tu entrenamiento y haz lo mismo al terminar. El peso en kilos es el mismo de líquido en litros. Si, por ejemplo perdiste 200gr equivale a 200ml de agua que debes reponer. Lo ideal es que tomes un poco más de lo perdido para asegurar que estés bien hidratada.

    Durante carreras o entrenamientos de 10K o que duren hasta una hora, bebe agua o bebidas con electrolitos como Electrolyt para reponer minerales como sodio y potasio, en un 5K no es necesario o en carreras de 30 min, sólo bebe agua. Las pastillas Nuun son excelentes para carreras en climas calurosos y para después de correr porque contiene electrolitos que pierdes a través de la sudoración y que necesitas reponer.

    Las bebidas deportivas están recomendadas para entrenamientos de más de una hora. Las mejores son las que contienen carbohidratos y sodio como Gatorade y Powerade para reponer las reservas de glucógeno. En este tipo de entrenamientos también puedes consumir geles, barritas y gomitas como Sports Beans.

    Para después de una carrera o entrenamiento, lo mejor son las bebidas con proteína y beberlas inmediatamente para reparar el daño muscular y reponer las reservas de glucógeno.

    Beber de 400 a 600ml por hora de entrenamiento es lo más recomendable según  la Comisión Americana de Medicina Deportiva.

    En un maratón no bebas más de 750 ml de bebida deportiva por hora, si aumentas la cantidad puedes presentar un cuadro de hiponatremia.